El consumo en la Argentina arribó a una meseta. A criterio de la directora de la Fundación Mercado, Susana Nuti, los altos niveles que se alcanzaron quedaron en el pasado y ahora se verá actividad en los escalones más bajos. "Esto responde a varios motivos: los altos precios de algunos productos; el hecho de que no se verá una suba significativa de salarios; las medidas que afectan las importaciones, que provocan que no se encuentren determinados artículos, entre otros", puntualizó.

Admitió, no obstante, que podría registrarse algún dinamismo en el consumo, fruto de la falta de opciones de ahorro, para el que cuenta con liquidez o crédito. "La adquisición de divisas está complicada y el ahorro no ofrece alternativas rentables. Eso puede promover un consumo; en especial de quienes cuentan con ingresos medios y altos: renovar el auto, comprar electrodomésticos o tecnología -en la medida en que puedan ingresar-, o viajar, siempre que no se restrinja la extracción de divisas en el exterior", manifestó la especialista. Pero aclaró que, de cualquier manera, el consumo se verá acotado.

Nuti también pronosticó que la inflación continuará elevada, máxime con las recientes autorizaciones de subas de precios, por parte del secretario de Comercio Interior de la Nación, Guillermo Moreno. "Con la modalidad que se les ocurra, no se puede ocultar el índice de precios. Se notará en la canasta. Lo mismo que la quita de subsidios; dicen que sólo afecta al sector más pudiente, pero golpeará a los de menores ingresos, porque esto es una cadena", manifestó.

Según culminó, lo único que podría revertir la situación que avizora es un relajamiento de algunas medidas: "pero, sobre todo, se precisan niveles de confianza; y hoy vemos que esta se encuentra estancada".